OPERACION Y METODOLOGIA DE TRABAJO

DIAGNOSTICO INICIAL

El diagnóstico inicial consiste en realizar la recolección de datos de consumos y equipos instalados, para luego planificar una visita inicial al sitio, destinada a detectar las primeras oportunidades de ahorro.

RECOLECCION DE DATOS Y MEDICIONES

En base al diagnóstico inicial se definirán las mediciones que se deben realizar sobre las instalaciones.

Para cumplir este objetivo se planifica de común acuerdo con el cliente, un cronograma de las mediciones a realizar y las medidas de seguridad que deberá cumplir nuestro personal durante el desarrollo de los trabajos.

Se estudiaran datos referentes a producción u ocupación, a fin de obtener relaciones entre los nivel de consumo y los niveles de actividad de la organización. Además de los datos de consumos de energía, se relevan los equipos o sistemas que explican los principales usos de energía, así como los horarios de operación y modos de uso.

ANALISIS Y PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN RECABADA

Durante esta etapa del proceso, se realiza una contabilidad energética en base a datos históricos, la cual es presentada en forma de tablas y gráficos para su mejor comprensión.

Luego se  confecciona un Balance de Energía, tanto por uso como por fuente, a fin de realizar un mejor diagnóstico y dar sustento a las propuestas que resulten del estudio.

Para una normalización de las mediciones y evaluación de potencial de mejora, se confeccionan ratios de consumo y puntos de control para las instalaciones, y de existir información interna o pública, se contrastan estos ratios a efectos de realizar un proceso de benchmarking.

Se realizan un estudio de correlación entre consumos y variables, tanto de producción como de contexto y atmosféricas, con la finalidad de establecer y calendarizar el patrón de consumo y establecer lo que denominamos una línea de base o línea de referencia de consumo.  Esta línea de base nos permitirá identificar el GAP existente sobre una base anualizada y medir la mejora resultante de la  implementación de las acciones.

Se siguen las directrices del Protocolo Internacional de Medición y Verificación de los ahorros. El objetivo de esta línea base, es crear un método sistemático que permita evaluar científicamente el desempeño energético futuro de las instalaciones. De este modo, se podrán evaluar los ahorros de energía independientemente de los cambios normales que se producen como ser cambios en el nivel de ocupación del sitio (aumento o disminución del personal), variaciones de la producción, etc.